La película que marcó la historia de Puerto Vallarta

La película que marcó la historia de Puerto Vallarta

19 Noviembre 2021
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En 1963 se filmó en las playas de Mismaloya la película La noche de la iguana, dirigida por John Huston y estelarizada por Richard Burton, Elizabeth Taylor, Deborah Kerr y Ava Gardner. Aún después de casi seis décadas (y aunque ya no sea con la misma intensidad), esta película forma parte la identidad colectiva de los habitantes de esta región costera. Puerto Vallarta de película. Cine, imaginario urbano y desarrollo local, una obra de Marco Antonio Cortés Guardado, muestra de qué manera este filme proyectó la imagen idílica de una antigua villa de pescadores y contribuyó a su desarrollo como el atractivo de talla internacional que es hoy día.

De manera inicial, la obra da cuenta de qué forma los imaginarios modernos no serían los mismos sin la presencia avasalladora del cine en la cultura contemporánea, pues permean en la sociedad a través de noticias, comentarios, críticas, chismes y escándalos en torno a los protagonistas de esta industria. A este fenómeno el autor lo denomina “conversación social” y que suele darse de manera profusa en una comunidad cuando se filma una película en ella. Como veremos en el caso de Puerto Vallarta, una obra cinematográfica puede tener gran impacto social incluso si no ha sido vista por la totalidad de sus habitantes. A su vez, una ciudad retratada en el cine impregna el deseo de querer visitarla, sobre todo si se han despertado en los espectadores emociones como amor, alegría, interés o tranquilidad y quieran vivirlas de primera mano.

Después de ver cómo la industria cinematográfica incide en la creación y evolución tanto de identidades al interior de una comunidad como de imaginarios hacia esta última en el público externo, el libro menciona con gran detalle la historia detrás de la grabación de La noche de la iguana, desde su adaptación como obra teatral a cinematográfica, hasta la gran cantidad de vivencias ocurridas en torno a su rodaje, donde los habitantes locales recibieron con calidez al elenco y equipo de producción. Los seis meses de intenso trabajo generaron una gran derrama económica y fueron el punto de partida en la conversión de un pequeño poblado costero hacia un destino de lujo de fama mundial.

“El cine, en este caso particular, ayudó a “crear” una ciudad, al incidir en el sentido y la dirección de las transformaciones que sucedieron en un pequeño pueblo serrano típico, una hermosa “villa de pescadores”, situada en el litoral del Pacífico mexicano.”

Marco Antonio Cortés Guardado.

La clave de este boom estuvo en la imagen que se transmitió dentro de la película: México como un paraíso prístino donde se encontraban gran cantidad de paisajes naturales. En los años sucesivos, esta ciudad recibió un buen número de extranjeros que llegaban a establecer sus residencias. En la década de 1970 arribaron las cadenas hoteleras y el tráfico aéreo. Asimismo, comenzaron a filmarse decenas de nuevas películas en estas tierras, convirtiéndolas en una locación equiparable a otras ciudades mexicanas como Acapulco o Cuernavaca. Las décadas venideras dieron paso a la creación de infraestructura y servicios públicos que conformaron a la ciudad que conocemos ahora, la cual no ha olvidado el legado que el séptimo arte dejó en su crecimiento, por lo que actualmente existen diversos festivales y muestras de cine en el Puerto.

En conclusión, esta obra ofrece a urbanistas, historiadores de la región y a amantes del cine un valioso conjunto testimonial que nos habla de qué manera un exitoso filme con grandes estrellas de la época constituyó la punta de lanza en la creación de un destino internacional cuyo reto actual en términos de imagen urbana e identidad consiste en conservar los rasgos tradicionales que le dieron fama, al mismo tiempo que se adapte a las necesidades vigentes.

Esta obra forma parte de la colección Jalisco. Adquiérela en este enlace.

Otros títulos de esta colección:

Daguerrotipos. 30 años de encuentro con la cultura

Que besa su mano... Cartas de mujeres a franciscanos en el siglo XIX

Conversaciones con la cultura. Las mejores entrevistas del suplemento O2 Cultura de La gaceta de la Universidad de Guadalajara

La guerra cristera. Narrativa, testimonios y propaganda

 

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En 1963 se filmó en las playas de Mismaloya la película La noche de la iguana, dirigida por John Huston y estelarizada por Richard Burton, Elizabeth Taylor, Deborah Kerr y Ava Gardner. Aún después de casi seis décadas (y aunque ya no sea con la misma intensidad), esta película forma parte la identidad colectiva de los habitantes de esta región costera. Puerto Vallarta de película. Cine, imaginario urbano y desarrollo local, una obra de Marco Antonio Cortés Guardado, muestra de qué manera este filme proyectó la imagen idílica de una antigua villa de pescadores y contribuyó a su desarrollo como el atractivo de talla internacional que es hoy día.

De manera inicial, la obra da cuenta de qué forma los imaginarios modernos no serían los mismos sin la presencia avasalladora del cine en la cultura contemporánea, pues permean en la sociedad a través de noticias, comentarios, críticas, chismes y escándalos en torno a los protagonistas de esta industria. A este fenómeno el autor lo denomina “conversación social” y que suele darse de manera profusa en una comunidad cuando se filma una película en ella. Como veremos en el caso de Puerto Vallarta, una obra cinematográfica puede tener gran impacto social incluso si no ha sido vista por la totalidad de sus habitantes. A su vez, una ciudad retratada en el cine impregna el deseo de querer visitarla, sobre todo si se han despertado en los espectadores emociones como amor, alegría, interés o tranquilidad y quieran vivirlas de primera mano.

Después de ver cómo la industria cinematográfica incide en la creación y evolución tanto de identidades al interior de una comunidad como de imaginarios hacia esta última en el público externo, el libro menciona con gran detalle la historia detrás de la grabación de La noche de la iguana, desde su adaptación como obra teatral a cinematográfica, hasta la gran cantidad de vivencias ocurridas en torno a su rodaje, donde los habitantes locales recibieron con calidez al elenco y equipo de producción. Los seis meses de intenso trabajo generaron una gran derrama económica y fueron el punto de partida en la conversión de un pequeño poblado costero hacia un destino de lujo de fama mundial.

“El cine, en este caso particular, ayudó a “crear” una ciudad, al incidir en el sentido y la dirección de las transformaciones que sucedieron en un pequeño pueblo serrano típico, una hermosa “villa de pescadores”, situada en el litoral del Pacífico mexicano.”

Marco Antonio Cortés Guardado.

La clave de este boom estuvo en la imagen que se transmitió dentro de la película: México como un paraíso prístino donde se encontraban gran cantidad de paisajes naturales. En los años sucesivos, esta ciudad recibió un buen número de extranjeros que llegaban a establecer sus residencias. En la década de 1970 arribaron las cadenas hoteleras y el tráfico aéreo. Asimismo, comenzaron a filmarse decenas de nuevas películas en estas tierras, convirtiéndolas en una locación equiparable a otras ciudades mexicanas como Acapulco o Cuernavaca. Las décadas venideras dieron paso a la creación de infraestructura y servicios públicos que conformaron a la ciudad que conocemos ahora, la cual no ha olvidado el legado que el séptimo arte dejó en su crecimiento, por lo que actualmente existen diversos festivales y muestras de cine en el Puerto.

En conclusión, esta obra ofrece a urbanistas, historiadores de la región y a amantes del cine un valioso conjunto testimonial que nos habla de qué manera un exitoso filme con grandes estrellas de la época constituyó la punta de lanza en la creación de un destino internacional cuyo reto actual en términos de imagen urbana e identidad consiste en conservar los rasgos tradicionales que le dieron fama, al mismo tiempo que se adapte a las necesidades vigentes.

Esta obra forma parte de la colección Jalisco. Adquiérela en este enlace.

Otros títulos de esta colección:

Daguerrotipos. 30 años de encuentro con la cultura

Que besa su mano... Cartas de mujeres a franciscanos en el siglo XIX

Conversaciones con la cultura. Las mejores entrevistas del suplemento O2 Cultura de La gaceta de la Universidad de Guadalajara

La guerra cristera. Narrativa, testimonios y propaganda